Mirame,
y dime qué es lo que ves.
Mirame atentamente,
soy tan igual a ti,
y a la vez tan distinta.
Tenemos dos ojos para llorar las penas,
dos manos para labrar la tierra,
dos pies para pararnos frente a la vida
y una voz para hacernos oir ante una injusticia.
Al mirarte
no veo nada que nos diferencie
no hay religiones,
ni conflictos entre naciones.
no hay diferencias entre nosotros.
Somos miles, somos uno.
Somos el reflejo de cualquiera
que quiera mirarse en este espejo
3 de octubre de 2008
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