
Logré olvidarte por fín,
aunque admito que te extraño.
Ahora río más y lloro menos;
camino por la calle y no te encuentro
camino por la calle y no te encuentro
en ojos ajenos y mis labios sacían
la sed de tus besos en otras bocas
sin notar la diferencia.
Aún así, en noches como estas,
saco a relucir mi lado masoquista,
abriendo mis heridas, haciendolas sangrar un poco;
para recordarte y volver a sentir tu tormento.
Aunque deula, te necesito presente de vez en cuando.
Sentir otra vez la dulce amargura
de soñar que me rozas en la distancia; con tus ojos,
tu risa y tu voz.
Y es que, aunque lo intento, es inevitable el hecho de que seas mi todo.
Ya no te amo, pero mis poemas aún hablan de ti;
es por eso que al intentar borrarte por completo por poco olvido como escribir.

No hay comentarios:
Publicar un comentario