3 de julio de 2008


Logré olvidarte por fín,

aunque admito que te extraño.

Ahora río más y lloro menos;
camino por la calle y no te encuentro

en ojos ajenos y mis labios sacían

la sed de tus besos en otras bocas

sin notar la diferencia.

Aún así, en noches como estas,

saco a relucir mi lado masoquista,

abriendo mis heridas, haciendolas sangrar un poco;

para recordarte y volver a sentir tu tormento.

Aunque deula, te necesito presente de vez en cuando.

Sentir otra vez la dulce amargura

de soñar que me rozas en la distancia; con tus ojos,

tu risa y tu voz.

Y es que, aunque lo intento, es inevitable el hecho de que seas mi todo.

Ya no te amo, pero mis poemas aún hablan de ti;

es por eso que al intentar borrarte por completo por poco olvido como escribir.

No hay comentarios: